jueves, 16 de mayo de 2019
Otoño
En la madera de tu techo
en la blancura del mío,
allí debajo
se preguntarán las milanesas mojadas
y las ensaladas de papa con zanahoria que venían en un solo plato
¿Por qué ya no está lloviendo en lo de julito?
¿Por qué el vino barato no se paga un poco más solo por alcahueterías?
Y que si algún otro miércoles al borde de alguna cornisa
se comerán al plato las gotas de lluvia
y se anulará la prisma de la lámpara famosa que yace en la mesa.
¿Partiran corriendo en llantas a casa?
a pasar de prisa como debimos
"Buenas noches" por la sala,
aguardando presentaciones incómodas o precoces,
para no romper jamás sobre la mesa
frente al pan y al vino
la sonrisa de los viejos
Y lo dulce de las pascuas...
con ese inútil cuidado con el que se recogen los huevos de las gallinas
en la mañana.
Porque los romperíamos igual, como si nada,
para hacer panqueques
que nadie más se comerá.
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