Alguien susurro a su oído
que existió una noche triste
nubes grises
y arboles con frutos que pesan...
el alba del domingo se vistió de penas
y apenas yo pude lucirle ajena
ensució los colores de la cartuchera
opacó la luz del aquél viernes por la noche
y deshizo de un toque el dulce recuerdo
de aquel muelle frente al mar...
llevó consigo lo que podía
si es que algo quedaba...
y cuando se esfumó la vil sombra del hastío
en una esquina del cielo pude ver
que no había ninguna otra amarga silueta saliendo por la puerta
excepto la mía...
lunes, 9 de febrero de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
El verso y el mundo arden aquí donde me rizo las pestañas frente al espejo e...
-
SE SOLICITA PERSONA-L: sin complejos de gatos ni que pelee con perros que tolere fantasmas de mascótas muertas que no ronque ni se ...
-
El ruido fulminante de los grifos la visión borrosa, blanca una linea de coca mal trecha aspirada el canto de la sirena ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario